17.2.05

Rita y Florentino

Mis papás no tenían porqué conocerse. No trabajaban en el mismo lugar, ni les gustaba lo mismo, ni sus vidas eran parecidas en medida alguna. Se vieron por primera vez en una comida, cuando mi mamá tenía 15 años. Mi mamá me cuenta que ella se enamoró de mi papá desde entonces. Mi papá dice que el sólo penso "uy que chamaca tan fea!"
-Espérate!- me dijo por mi cara de espanto
-Cómo dices eso Pa??!!
- Si. tu mamá era demasiado guera y demasiado flaca. (újale!!!)
El tiempo pasó y no se volvieron a ver hasta casi 10 años después. Ah, entonces todo cambió. Mi mamá ya no era demasiado guera ni demasiado flaca, y mi Papá no cabía en sí de asombro. De aquí soy, pensó. Platicando, mi Papá se enteró que mi mamá estaba por regresar a Estados Unidos, donde vivía con mi tío Javier. Intercambiaron direcciones y comenzaron a escribirse. Por carta comenzó el noviazgo, por carta se dijeron cosas bonitas, por carta fue la propuesta de matrimonio. Obtuve la siguiente conversación telefónica de fuentes muy confiables:
- Sabes qué, Rita? Ya es hora de que te regreses para casarnos.
- No puedo, Tino. Mi hermano va a tener a Juanito en un mes, cómo voy a dejar a mi cuñada?
- Ah sí? Pues entonces ni te preocupes, que aquí tengo a otra para casarme.
- Pues listo! Por mí ni te preocupes (paaaaaass!, colgón de teléfono)
A los 5 minutos mi Papá sacó la banderita blanca y aceptó esperar a que Juanito naciera para casarse. Y se fueron a casar a Coalcomán, cómo no. La boda en la iglesia principal, el brindis en casa de mi tía Chela. Y Coalcomán registró la peregrinación de chilangos más grande de su historia. Los mejores amigos de mi papá, con todo y su familia, su jefe, todos tomaron valor (porque los caminos de Michoacán de aquel entonces lo requerían y en serio), y llegaron al único hotel del pueblo. El Hotel Bautista, que aún está ahí. Y el mero día del casorio, mi papá no llegaba. Mis tíos le hacían burla a mi mamá:
- Juar juar juar!!!! Vamos a aventar a Rita a la pila porque ya se la vaciló este chilango hijo de su madre!!!!. (La pila es donde se lavan los platos y la ropa en las casas de por allá, y tiene un pequeño contenedor de agua)
Pero no. Mi Papá había sufrido un percance con el coche, pero llegó a tiempo y ahí estaba en la iglesia con esmóquin de escarolita y zapatos de plataforma. La misa fue con Mariachi...arriba Michoacáaan!!! La luna de miel en Acapulco.
Al poco tiempo nací yo, que viví como princesa hasta que llegó mi hermano Diego a acabar con mis Pequeños Ponys y mis Barbies. Y desde ese entonces, desde que éramos bebés, mis Papás han hecho de mi vida y de la vida de mi hermano una existencia próspera y feliz. Es increíble que ellos, que no se conocieron tanto como se supone que uno debe conocerse antes de casarse, tengan un matrimonio como el que tienen hasta el día de hoy. Han tenido momentos difíciles, el hacerse de un carro, de una casa, pagar nuestras escuelas fresas, pagar las deudas de mi abuelo paterno, el carácter de mi Papá, los ataques hormonales de mi Mamá.
A Rita y a Florentino les gusta cantar juntos en las reuniones con sus amigos. Les gusta tomarse un tequilita a la hora de la comida.Les gusta estar juntos, y les gusta sonreírle a la vida.
Y a su vez, la vida les ha sonreído.
Mucha gente a lo largo de mi vida me ha dicho que les gusta de mí el hecho que me río mucho. Últimamente y por algunas personas que he conocido, me he preguntado si el ser así me hace lucir tonta o hipócrita. Pero ya no me lo pregunto más, porque al estar escribiendo sobre mis papás, simplemente pensé...
¿Cómo puedo ser diferente? La risa me sale del alma. Es obra de mis jefes el que yo no tenga queja alguna de la vida, porque ellos son el vivo ejemplo de la lucha, la honestidad, la fé y el amor. Por eso creo. Por ellos creo.
Para Happo y Cologne, con todo mi amor.Los extraño mucho.


Rita y Florentino Posted by Hello