26.9.05

Ver...duras!!!

Por un error burocratico me retuvieron el cheque de la primera quincena del mes. Afortunadamente no tengo acreedores, pero despues del viaje a Mexico me quede sin nada de dinero. Practicamente nada.
De su sueldo de estudiante, Tamer me dio 100 dolares para una semana. Incomprensiblemente para mi, estaba muy feliz de mantenerme. Con la pena lo acepte y comence a elaborar un plan de sobrevivencia.
Inventariando mi alacena, me encontre con provisiones enterradas en el fondo: frascos de antipasto, latas de atun, hasta unas Centrum que no tome por falta de disciplina. Tengo como 6 kilos congelados de Waraa Enab, rollitos de hojas de parra rellenos con arroz y carne que me mandaron mis suegritos desde Egipto.Nada mal, pero sin duda no suficiente.
Pense entonces en hacerme sopa de verduras y pollo y pescado asado por el resto del mes. Sali a la calle con canasto y con rebozo de bolitas y empece por comprar las verduras.
La verdad soy malisima con el dinero y no tengo cuidado, pero esta vez, al verme limitada tenia en la conciencia cada uno de los 100 dolares que componian mi presupuesto. Compre jitomates, zucchinis, papas, zanahorias, sandia, melon y otras frutas. Increiblemente pague solo 15 dolares. Con lo que compre, salio sopa para dos semanas. Y luego el pollo y el pescado frescos me costaron 40 dolares. De los 100 que tenia ya nomas me quedan 45. Pero ya compre la comida de la quincena.
Que bruto!! Cuanto puede ahorrar uno sin salir a comer (como acostumbro) o comprar cochinadas (como acostumbro). Los tiempos de vacas flacas trajeron un beneficio, si no hay mal que por bien no venga: 2 kilos menos....
Una de mis teorias de la vida se vio comprobada en este episodio de escasez: si hiciera lo que debiera, como salir a correr temprano y cocinar para la semana podria ahorrarme casi 60% de mi sueldo y todavia podria usar bikini. Como dice la Kabbalah, nada es casualidad, todo lo que nos sucede, malo o bueno, es generado por uno mismo.
Con todo y todo ya no quiero comer sopa de verduras. Quiero una malteada con extra helado de chocolate. Quiero una pizza. Quiero un rollo de canela, y un muffin de los que venden en la cafeteria de aqui abajo.
Y quiero que me paguen...que raro para las mujeres de antes (como mi mama) el vivir de sus maridos. Eran otros tiempos, lo se, pero aunque Tamer es dadivoso y se regodea en su papel de proveedor temporal, esto no se hizo para mi...y menos cuando es el cambio de temporada...