M o m e n t o s
Momentos como esa tarde que baje al comedor y me encontre a mi mama, sentada en el sillon, con las perlas de un rosario deslizandose entre sus dedos, rendida de años de trabajo pesado y del que ahora le tocaba en la casa. Una de las primeras impresiones que recuerdo. Me di cuenta de que ella hacia eso todos los dias. Sin brincarse uno, no importando si era de dia o de noche, o si estaba cansada, o si le invitaban a salir. Ha dedicado sus rezos a mi, a mi hermano, a mis novios a lo largo del tiempo, a los vecinos, a los amigos en problemas, a la familia, y muy especialmente, a mi padre. Mi primera dosis de "culpa catolica", como le dice Karime. La prueba viviente del amor de Dios.
Momentos como hace dos dias, cuando tuve una platica con un amigo mio que tambien es prueba viviente del amor de Dios, que cree a pesar de que la vida no le ha sido facil, a pesar de vivir en un pais en donde creer es ser un ignorante y un iluso.
Momentos como el fin de semana pasado, cuando en la casa temporal de Tamer abri el cajon de la mesita de noche y me encontre una biblia gorda y desparramada, toda subrayada y llena de post-its y manchas de comida, y me acorde de que el no queria llevarse otros zapatos por no cargar cosas pesadas.
Momentos como hace años, cuando mi abuelita me daba la bendicion antes de dormir.
En esos momentos quiero ser como todos ellos. Tener su valor, su calidad humana, la pureza en sus corazones y el poderse llamar cristianos.
Jesús dijo:
"Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera..."
Que no se me olvide...
Momentos como hace dos dias, cuando tuve una platica con un amigo mio que tambien es prueba viviente del amor de Dios, que cree a pesar de que la vida no le ha sido facil, a pesar de vivir en un pais en donde creer es ser un ignorante y un iluso.
Momentos como el fin de semana pasado, cuando en la casa temporal de Tamer abri el cajon de la mesita de noche y me encontre una biblia gorda y desparramada, toda subrayada y llena de post-its y manchas de comida, y me acorde de que el no queria llevarse otros zapatos por no cargar cosas pesadas.
Momentos como hace años, cuando mi abuelita me daba la bendicion antes de dormir.
En esos momentos quiero ser como todos ellos. Tener su valor, su calidad humana, la pureza en sus corazones y el poderse llamar cristianos.
Jesús dijo:
"Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera..."
Que no se me olvide...

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